Mucho antes de Jack el Destripador, la ciudad de Londres fue aterrorizada por un ser que la ciencia moderna aún no puede explicar. No es una simple leyenda urbana: quedó registrado en los periódicos de 1838, en reportes policiales y en las actas oficiales de la alcaldía de Londres.
Un ente con garras de hierro, ojos como orbes de fuego y la capacidad de lanzar llamas azules por la boca. En este expediente abrimos las pruebas reales de Spring Heeled Jack (Jack el de los Talones de Resorte), sus ataques más atroces a víctimas como Jane Alsop y Lucy Scales, y las teorías sobre qué o quién era realmente.